Amados lectores y hermanos, que el amor, la gracia y la sabiduría de lo Alto, dadas por Jesucristo estén en su espíritu completamente, amén. Esto que continúa tampoco será del agrado de muchos, sobre todo de quienes buscan riquezas, poder, fama y alabanza del mundo, usando a la iglesia de Jesucristo, Señor nuestro, como escaparate y trampolín de lograr aquello. Se acabaron los tiempos donde se podía voltear a otro lado, cerrar los ojos o desconectar la boca para no señalar e