Que la paz y la gracia de Nuestro Señor Jesucristo sea con todos ustedes amados hermanos, en su espíritu, amén. Siempre en el último mes de cada año, en diciembre, se dan la locura, el morbo y el placer de jugar a ser Dios, pitonisos, adivinadores y lectores de las señales del cielo para determinar el futuro que PODRÍA (Léase con la interpretación de: será, pero si falla no es mi culpa y seguiré mintiendo ) suceder en el planeta, en algún continente o país. Casi siempre refi