Amados lectores y hermanos, que el amor, la gracia y la sabiduría de lo Alto, dadas por Jesucristo estén en su espíritu completamente, amén. El Señor nuestro, Salvador, Rey y Obispo, es también Maestro de lo bueno, en este caso, Sabio y Prudente. A pesar de que en muchas ocasiones fue tentado y provocado para ser hallada en él alguna palabra ociosa e incriminadora, nunca la hallaron y, por tanto, tergiversaron una expresión profética suya sobre su cuerpo intencionalmente decl