Amados hermanos nuestros: que la paz, amor y gracia del Señor Jesucristo sea con ustedes, en su espíritu rebosante, amén. Comenzamos el análisis a la luz del evangelio del capítulo 5 del evangelio revelado a nuestro amado hermano Marcos y por el Espíritu Santo redactado para nuestra edificación. Los discípulos del Señor Jesús apenas estaban asimilando el portentoso hecho de que nuestro Señor tiene el poder de calmar cualquier tormenta y son guiados a otro poderoso acto de fe