Que el amor, la paz y la gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con todos ustedes, amados lectores, en su espíritu rebosante, amén. Como se vio en el anterior blog, vemos que nosotros en la carne, en ocasiones pedimos y no necesariamente recibimos debido a que las peticiones están fuera de la proporción espiritual y se enfocan en asuntos mundanos, vanos y de poca o nula importancia espiritual. También para tratar de solventar cosas del ego o porque la vista y corazón están pu