Que el amor, la paz y la gracia de nuestro Señor Jesucristo sean con todos ustedes, amados lectores, en su espíritu rebosante, amén. Nos gozamos en la presencia de nuestro Dios y Padre; en nuestro Salvador precioso Jesucristo, Hijo del Dios Altísimo y la unción del Espíritu Santo sobre y dentro de nosotros, amén, que nos concede vivir en la pobreza que nos da gracia, en la humildad que nos da santidad y en el contentamiento que nos da espiritual conocimiento. Lamentablemente